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UX DESIGN: CÓMO MEJORAR LA EXPERIENCIA DEL USUARIO

En los últimos años el UX Design (User Experience Design) ha ido cobrando cada vez más fuerza, teniéndose cada vez más en cuenta a la hora de diseñar y llevar a cabo un nuevo proyecto web.
Aunque este concepto puede ser nuevo para muchos, no hablamos de una nueva técnica ni invención, pues ha estado presente y evolucionando desde el desarrollo de los primeros softwares informáticos. Su filosofía; crear productos adaptados a las nuevas necesidades de los usuarios, mejorando la satisfacción y la experiencia de estos con las tecnologías.
No hay que confundir este término con el de UI (User Interface), pues son cosas totalmente distintas, siendo UI sólo una parte de la competencia del UX Design.

Para conseguir su objetivo, el UX Design se nutre de una serie de procesos y técnicas multidisciplinares artículados de la siguiente manera:
⦁    Investigación previa, tanto cualitativa como cuantitativa. Quién es el usuario, contexto del mismo, cómo se comporta, qué necesidades tiene, sus expectativas y motivaciones, la arquitectura de la información, etc.
⦁    Diseño de soporte e interfaz. Configurar un diseño que cubra todas estas necesidades del usuario de la forma más usable y cómoda posible.
⦁    Testeo del producto. Adaptación y relación final entre usuario y producto.
Si aplicamos la filosofía UX Design al desarrollo Web, encontramos que ya no basta sólo con diseñar y programar, ahora hay que PENSAR EN EL USUARIO FINAL y cómo éste va a interactuar y navegar por la información de la web.
Los profesionales UX no sólo tienen que tener conocimientos sobre diseño y tecnología, además, tienen que sumergirse en el universo de la psicología cognitiva, la comunicación y tener amplias nociones sobre usabilidad y analítica web. No obstante, la experiencia del usuario es algo IMPREDECIBLE y, al no existir una ciencia exacta sobre el comportamiento del usuario junto el continuo avance de la tecnología, el profesional del UX Design se encuentra siempre en continua adaptación e investigación.
Aunque ya hemos dicho que no es una ciencia exacta y que hay que estar siempre en continua adaptación, podemos seguir una serie de CONSEJOS en la arquitectura y diseño de la web que mejorarán notablemente la experiencia del usuario:

1. LENGUAJE CLARO Y CONCISO:
Textos claros y no muy extensos. Legibles, destacando siempre lo más importante para un recorrido visual rápido, bien con títulos, negritas o destacados de textos.
La información deberá estructurarse de la siguiente manera: Lo más importante al principio, los detalles al final.
2. USO DE BOTONES
Llamar la atención para la interacción con botones e iconos fácilmente reconocibles y bien visibles. Hay que utilizar un lenguaje universal para el diseño de los mismos para no confundir al usuario.
3. COLOR
El color debe de ser acorde a la temática y por supuesto permitir la fácil lectura e interpretación de la información.
Los colores llevan asociadas también sus connotaciones, las cuales no hay que obviar, sino nutrirnos de la psicología del color. Por ejemplo: para los botones, utilizar el verde para aceptar y el rojo para cancelar.
4. LLAMADAS A LA ACCIÓN
Debemos utilizar llamadas a la acción que animen al usuario a interactuar. Los reclamos serán muy útiles para ello.
Es importante no abusar de las llamadas a la acción, pues podremos causar el efecto contrario.
5. NAVEGACIÓN
La arquitectura de nuestra web debe de ser clara y visible desde la home y tener continuación en las páginas internas. Debemos de marcar una ruta clara.
El uso de menús y migas de pan será de gran ayuda. Es importante que el usuario no se sienta perdido y tenga el control en todo momento sobre la web.
Hay que evitar a toda costa que el usuario llegue a un punto de NO RETORNO.
6. CARGA RÁPIDA
Tanto la web como el contenido deben de cargar rápidamente para evitar que el usuario abandone el sitio. Para ellos hay que evitar errores con scripts e imágenes y vídeos pesados.
7. ZONAS CLAVES
Delimitar qué áreas de nuestra web son claves para la interacción del usuario. Para ello, utilizaremos la regla del 20%; el 80% de los usuarios solo utilizarán el 20% del contenido de la web.
Las llamadas a la acción y formularios deberán de situarse en este 20%.
8. LEY DEL MÍNIMO ESFUERZO
El usuario quiere conseguir su objetivo de manera rápida y sencilla. Textos breves y funcionales, formularios con pocos campos, registros fáciles a través de email o facebook, carritos de compra sencillos, etc. En resumen no más de tres pasos.
9. SIN DISTRACCIONES
Evita distracciones innecesarias como los Pop Up invasivos, ventanas emergentes, anuncios de display, etc. siempre que no sean de gran utilidad.
10. OPTIMIZACIÓN MÓVIL
Además de ser responsive, la estructura y el diseño de la web para móvil debe de ser acorde al formato de navegación. Textos visibles, enlaces y botones más grandes para hacer clic en la pantalla táctil, ocultar elemento secundarios que entorpecen la navegación, menú toogle con una arquitectura completa, etc.

Aparte de tener en cuenta esta serie de puntos básicos, no olvidemos que cada proyecto debe tratarse de forma individual, teniendo en cuenta el público al que va dirigido, el contexto, los objetivos del cliente, etc. Por lo que habrá que realizar un estudio exhaustivo previo y aplicar tantas técnicas como sean necesarias.



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¿Quién ha escrito esto?

Natalia Fernández

Web & Desing Manager en marketingpublicidad

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