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¿Cuál es el secreto de una buena Newsletter?

El correo electrónico ha sido durante años el gran tesoro del marketing. Su aparición revolucionó la forma que tenían las empresas de comunicarse con su público, al que ahora podía alcanzar de un modo masivo y barato. Con el paso de los años, nuestras bandejas de entrada se fueron llenando de boletines y mensajes de todo tipo, que en muchos casos acababan directamente en la carpeta de correo no deseado. ¿Cómo evitar que hagan lo mismo con los boletines que mandas? Tres grandes factores: ajusta los destinatarios, crea contenido de calidad y cuida el diseño.

El público al que diriges tus boletines es el primer gran punto a tener en cuenta. Si quieres que tu comunicación sea efectiva, no mandes tu mensaje al aire. Ajusta bien tu objetivo: como todo en el mundo del marketing, tener una meta clara es sinónimo de éxito. Tu base de datos deberá estar formada por personas relevantes para tu marca. Nada de un público general, sin diferencias: el mejor camino es la segmentación (el tipo lo determinará la naturaleza de tus comunicaciones). Una regla de oro: manda solo tus boletines a aquellos que lo hayan autorizado. El spam no es plato de buen gusto y puede ser una pesadilla para tu imagen.

Si ya tienes tu público objetivo claro, es hora de crear contenido. ¿La clave? Hacerlo relevante.  Planifica tus boletines de acuerdo a los posibles intereses de los destinatarios finales del mensaje. Si hacemos nuestra Newsletter útil y provechosa para sus receptores, ganaremos afiliación y nuestra imagen se verá muy beneficiada. Más allá de este consejo, solo hay que seguir las normas generales para la creación de textos: contenido siempre claro, conciso y adaptado a nuestro público. Usar el vocabulario adecuado es fundamental para ganar la aceptación de los receptores: no es lo mismo mandar un boletín a la comunidad de dentistas de Madrid que hacerlo a jóvenes artistas de Sevilla. Busca un título con gancho y explicativo, es más importante de lo que suele pensar. En cuanto a la frecuencia de envío, depende de muchos factores. Hay que seguir un corolario fundamental: no saturar la bandeja de entrada de nuestros suscriptores. Uno cada semana o quince días parece lo razonable.

Si el contenido es importante, el continente no se queda atrás. Un buen diseño es la llave que abrirá el interés de los lectores. Un boletín mal estructurado puede arruinar un contenido brillante. Como en todo, la clave es el sentido común. Sitúa las secciones más atractivas de tu contenido en la parte más visible, la superior. No atiborres tu Newsletter de temas ya que lo único que conseguirás así es ahuyentar lectores. Incluye un máximo de tres o cuatro asuntos presentados brevemente y  jerarquizados entre sí. En cuanto al uso de tipografía y colores, el factor clave es la legibilidad. Haz una estructura atractiva, pero fácil de leer. Se coherente con tu línea y usa los colores corporativos de tu empresa para reforzar la imagen de marca.

Todo se resume en un concepto: querer llevar el mejor contenido posible para tu público. Si tratas bien a tus destinatarios, ellos te lo devolverán con fidelidad y opiniones positivas.

 



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¿Quién ha escrito esto?

Ana Marin

Community Manager en marketingpublicidad

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